St. Mary es un hospital general universitario con una unidad de cuidados intensivos que diagnostica y trata distintas condiciones pediátricas y de adultos. El servicio de pediatría incluye un departamento dedicado de emergencias infantiles y una unidad de cuidados intensivos pediátricos, así como distintas especialidades.
Las simulaciones in-situ mejoran la relevancia de la formación con simulación
El hospital ya contaba con un centro de simulación para formación en anestesia y cirugía, pero la Dra. Claudine De Munter estaba convencida de que la formación in-situ ofrecía mayores ventajas frente a la formación en las instalaciones designadas, ya que la formación en la misma sala permite al personal sanitario formarse juntos en su propio entorno con las herramientas y equipos que utilizan normalmente. La posibilidad de replicar incidentes que ocurren en las unidades de cuidados intensivos pediátricos aumentan aún más la relevancia de la formación
.Primer hospital del reino Unido en iniciar un programa completo de formación in-situ
Gracias a la subvención recibida de una organización benéfica neonatal (Save the Baby) se aseguró la compra de su primer simulador de paciente humano en 2005 y el London Deanery financió el segundo tres años más tarde.

La Dra. De Munter desarrollo su propio carro para estos dos nuevos simuladores y comenzó inmediatamente la formación in-situ.
Los dos carros se guardan en una esquina de la UCIP cuando no se utilizan.
Plan de estudios
Una colección de escenarios que incluyen las condiciones clínicas que se producen con mayor frecuencia en la UCIP del St. Mary. Los escenarios incluyen:
- Shock anafiláctico
- Arritmia
- Asma
- Bronquiolitos
- Quemaduras
- Convulsiones
- Traumatismo craneal
- Meningitis
- Neumotorax
- Erupciones
- Fallo respiratorio
- Shock séptico
- Una combinación de las anteriores
La formación in-situ permite sesiones semanales de formación
Como el equipo de formación se almacena cerca, y se instala fácil y rápidamente, el tiempo de preparación requerido es mínimo. Por ello, las simulación in-situ puede impartirse cada semana simultáneamente a las rutinas diarias en las tres salas de pediatría del St. Mary.
Normalmente se forman juntos una enfermera y un médico, como equipo, mientras que las enfermeras de pediatría y los doctores junior del hospital asisten a la formación dos veces al año, como mínimo.
Método y duración
El instructor ofrece una breve introducción al escenario a desarrollar y, a continuación, utiliza el simulador de paciente humano "sobre la marcha". De este modo el instructor puede adaptar los escenarios a las distintas habilidades y niveles de actuación de los participantes. Una simulación in-situ se desarrolla en una hora aproximadamente, incluyendo una sesión de análisis de 15-20 minutos. Las simulaciones se graban en vídeo y, por la limitación de tiempo, se utilizan más como documentación que para las sesiones de análisis. Posteriormente se envía a los participantes cualquier comentario adicional por correo electrónico.
Ventajas de las simulaciones in-situ
Al no tener que abandonar el lugar de trabajo, es posible la formación multidisciplinar de más personal. Los tan sólo 20 minutos necesarios para preparar lo carros de la simulación y su posterior limpieza, es otro aspecto relevante que ahorra tiempo. Además, los carros se mueven fácilmente entre las tres unidades de pediatría lo que aumenta la flexibilidad. Anne Dowson, instructora y enfermera senior de cuidados intensivos pediátricos, firma que: ''Lo mejor es que tienen que conseguir el equipo, medicamentos y monitores que podrían necesitar y practicar en su propio entorno hace que la transferencia de la formación al mundo real sea más factible''. Respecto a participantes noveles en simulación, comenta que: ''Es posible que los participantes se muestren aprensivos al principio, pero tras la sesión de análisis descubren el objetivo y les gusta''. Anne Dowson está también convencida de que la comunicación con los doctores es, sin duda, transferible.

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