Laerdal ayer y hoy

Nuestra empresa

Ayudando a salvar vidas

Laerdal comenzó en 1940 dedicándose a hacer tarjetas de felicitación y libros para niños. Pronto entramos en el negocio de juguetes de madera. Fuimos pioneros de los plasticos blandos en los 50s, en los que Laerdal fabricó millones de muñecas realista y coches de juguete.
Este conocimiento se puso en práctica para hacer heridas simuladas. Los primeros auxilios y la medicina de emergencia empezaban a ser nuestro campo de actividad.


La chica del Sena

A finales del SXIX el cuerpo de una joven fue arrojado al río Sena, sin signos de violencia, se asumió que se había quitado la vida. Al no conocerse su identidad, se hizo una máscara mortuoria, como era costumbre en esos casos. Su delicada belleza y etérea sonrisa, aumentó el enigma de su muerte.

Circularon historias románticas, entre ellas que había perdido la vida por causa de un amor no correspondido. Esta historia se hizo popular en Europa, así como su máscara mortuoria.

De la tragedia a símbolo de vida
Varias generaciones después Asmund Laerdal la convirtió en imagen de un nuevo maniquí para enseñar como salvar vidas.

Asmund estaba convencido que un maniquí debía ser lo más parecido a una persona para inspirar realismo a los estudiantes, y encontró en la imagen de aquella joven el rostro adecuado para este nuevo maniquí para salvar vidas.


El Buen Samaritano

Con el lanzamiento de Resusci Anne, la empresa entró en el mundo de la medicina de emergencias. la fabricación de juguetes disminuyó, y se vió la necesidad de un nuevo logo, que simbolizase la nueva misión.

Se eligió al Buen Samaritano, que representa a una persona cuya compasión salva la vida de un desconocido.

Décadas de desarrollo

En los 60s la medicina prehospitalaria empezó a ser una extensión del hospital. Laerdal desarrolló equipos de ventilación y control de la vía aérea portátiles, y comenzó así la tradición de complementar equipos de enseñanza con equipos de emergencia


En 1980 se creó la Fundación Laerdal, que a lo largo de estos años ha apoyado gran cantidad de proyectos innovadores en el mundo de la emergencia y la enseñanza médica.

A comienzos de los 80s se vió la importancia capital de la desfibrilación en el tratamiento prehospitalario de paro cardíaco, Laerdal desarrolló la línea Heartstart de desfibriladores externos automáticos, que permitía a personal con menor formación aplicar esta terapia vital

En los 90s se añadió el coolarín Stifneck a nuestra gama de productos, entrando así también en el mundo del trauma y los accidentes.

En enero del 2000 se produjo la adquisición de Medical Plastics Laboratory, que fue clave en el desarrollo del SimMan, el primer simulador de paciente de la compañía, que ponía la simualción médica más al alcance.
MPL permitió además robustecer nuestra presencia en el siempre exigente mercado norteamericano.


Laerdal está siempre trabajando para mejorar sus competencias para cubrir mejor la exigente misión de Ayudar a Salvar Vidas. A este respecto en los últimos años la compañía a absorbido a la empresa danesa Sophus , así como la nortemaricana SimQuest, que tenían importante capacidades a nivel tecnológico, de simulación y realidad virtual.


Asimismo la compra de la norteamericana STI, permitió completar el portfolio de productos de emergencia. En marzo del 2004 se inauguró una fábrica de Laerdal en China, para asegurar la capacidad de producción de la empresa en el futuro, y también una mayor penetración en el exitante mercado de China.

Laerdal hoy

Laerdal hoy se dedica a Ayuda a Salvar Vidas con productos, servicios, y sistemas para mejorar tanto la enseñanza de la medicina en Soporte Vital y Cuidad del Paciente,  a través del equipos tradicionales , o de sofisticados simuladores médicos, así como para mejorar la atención a los pacientes que sufren emergencias tanto cardilógicas como por trauma